SEVILLA



Vestida de faralaes,
se está casando Sevilla,
por peineta la giralda,
el cielo azul, por mantilla.

Le están poniendo en el dedo,
Maestranza, por sortija.
Le bailan por sevillanas,
le cantan por alegrías.

A su paso arrojan flores,
del parque: María Luisa.

La ceremonia se alarga....
y el Guadalquivir -ya ansioso-
le palpa la pantorrilla.

Con traje de faralaes,
ya se ha casado Sevilla.