SAN BERNABÉ



Arcos de triunfo, de piedra y hierro,
rinden honores al padre Ebro.
Recias campanas de bronce viejo
cantan a fiesta con alborozo.
Pólvora, fresas, mazurca y ruido
despiertan del sueño a los sentidos.
Por el revellín, pan, peces, vino
recuerdan la tradición; siglo tras siglo.
Por la puerta que honrara Carlos V
pasa San Bernabé gozando el triunfo.

Y dando fe de la gesta,
con pulso firme, el alcalde
rubrica con la bandera
el mil quinientos veintiuno.