RAQUEL



Raquel, princesa,
goza la vida
en tu inocencia.

Ríe mi niña,
ríe con fuerza,
que la noche se alegra
con tu presencia.

No son Venus ni Afrodita,
del jardín tu eres la diosa.

No te acerques mi cielo
mucho a las rosas,
pues te tienen envidia
por más hermosa,
y podrían herirte
con sus espinas.

Te regalo una luna
en plenilunio;
la que te guste, niña,
la que te guste,
la de arriba (colgada)
o en el estanque:
ten cuidado con esta
que es frágil y se parte.

Goza mi cielo,
con alegría.
Más que princesa,
eres mi reina.