LA LARGA SIESTA



El dedo sobre los labios
el ángel pide silencio.
No turbéis la paz profunda,
respetad el sueño eterno.

Aquí no existe la envidia,
no hay prepotencia, ni orgullo;
no hay riquezas ni ambiciones,
ni plasma de color "blue".

Aqui son todos iguales,
no hay fealdad ni belleza
no hay tiaras ni coronas,
y ni plebeyos ni nobles.

Se terminó la alegría,
y se acabó la tristeza.
Respetad la larga siesta,
solo pedimos silencio.