Es noche de magia, madre.
Ronda el misterio en la calle,
están danzando los duendes,
en los patios con las flores.
He descubierto, por fin,
quién las pintaba tan blancas:
Esta noche vi a la luna
cómo encalaba las casas.
En la taberna del "Pisto"
están Lagartijo y Guerra,
toman fino y aceitunas,
juegan a las siete y media.
Junto a la fuente del potro
luciendo una capa negra,
he visto a Julio Romero
pintar la mujer morena.
El Séneca y Maimonides,
allá por la judería,
van paseando y discuten
de ciencia y filosofía.
La chiquita piconera
en la calle de las flores
tras la ventana entre rejas
canta romances de amores.
De un pasodoble castizo
llegan los ecos del cielo,
en honor a Manolete,
el gran califa torero.
En el patio los naranjos
está Abderramán III,
adora la media luna
escoltada por luceros.
He sorprendido esta noche
en la más bella mezquita;
(entre un gran bosque de arcos)
a los moros y cristianos
al escondite jugando.
Al Cristo de los Faroles
cansado de estar colgado,
la Virgen de los Dolores
lo ha bajado de la cruz
y en su regazo acostado.
Esta noche vi a la luna
cómo encalaba las casas.
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