A MI MADRE



Cuando te rezo,
son tus canciones
mis oraciones.
Regreso a la niñez,
vuelvo a mis lares.

Sobre el fogón sueña el gato.
Runrún de la tapadera,
huele a compota y canela,
a musgo, barro y madera.

Ya me acoplo en tu regazo.
"Madre en la puerta hay un niño".
Me gustan tus villancicos,
cuéntame después un cuento,
un cuento que nunca acabe.

Cántame muchas canciones,
no te apartes de mi cuna
que solamente tú sabes
apagar mi calentura.

Nunca se rompió el cordón.
Sigo en tu placenta ¡MADRE!.